Arden brujas en SFR
La tradición que data del siglo XIX, enardece a los asistentes a la plaza principal del pueblo guanajuatense
Bernardo Monroy / Staff
San Francisco del Rincón
Todo comienza en el año de 1845, cuando la policía descubrió a unas mujeres que realizaban ritos de magia negra en el Barrio de la Cebolleta. Así, entre velas negras, muñecos para maldecir y calderos, fueron arrestadas y llevadas a la autoridad competente, que en ese entonces era el alcalde Atanasio Guerrero.
Se anunció que las brujas serían quemadas en la Plaza Principal, causando gran expectativa entre la gente. Después, se pospuso para el siguiente domingo, y al siguiente… las supuestas brujas nunca fueron quemadas.
Como toda leyenda, hay una realidad detrás de los mitos: Todo se debió a lo que hoy en día llamaríamos una ‘treta publicitaria’ creada por José Atanasio Guerrero.
Él quiso atraer comercio a San Francisco del Rincón, cuando el chisme se corrió como pólvora en la entonces sociedad rural del México del Siglo XIX, fue predecible que todo mundo se congregaría a ver cómo quemaban a las brujas, cosa que nunca sucedió… lo que sí ocurrió, fue que mejoró el comercio.
Hoy en día, este evento se celebra a manera de conmemoración. Toda la gente de la ciudad se reúne en el Jardín Principal, frente al Palacio de Presidencia, a ver cómo arden tres brujas, hechas con carrizo y papel. Mientras se les prende fuego y estallan, la ciudadanía de todos los estratos sociales grita, feliz:
“¡QUE LAS QUEMEN! ¡SÍ, QUE LAS QUEMEN!”
Las figuras de las brujas hacen rápida combustión mientras suena el ‘Huapango’ de Moncayo. Todo el mundo aplaude al ver que quedan transformadas en cenizas, y lo único que pende de las cuerdas donde las cuelgan son los afilados sombreros.
Cada una arde con intensidad, y después, se lleva a cabo un espectáculo de fuegos artificiales, seguido de la variedad musical. Este 2026, se contó con una afluencia de más de 6 mil personas, quienes se dieron cita para disfrutar de una noche llena de historia y emoción, y con Manuel Mijares en el concierto principal.
Por este motivo, a San Francisco del Rincón se le conoce como la ciudad de las brujas.