La razón por la que Christopher Nolan decidió dirigir La Odisea
El director Christopher Nolan reveló que Argos, el perro de Odiseo, cambió la forma en que veía el poema de Homero y terminó influyendo en su adaptación al cine
Karla Palacio
León
La cinta llegaró a los cines y es el primer largometraje de Nolan desde Oppenheimer. Matt Damon encabeza el reparto como Odiseo, acompañado por Anne Hathaway, Robert Pattinson, Tom Holland, Zendaya y Charlize Theron, entre otros actores.
¿Por qué Argos fue tan importante para Christopher Nolan?
Durante una entrevista en The Late Show with Stephen Colbert, el cineasta contó que hace poco adoptó un perro, algo que nunca había experimentado antes. Esa situación, dijo, cambió la forma en que entendía una de las escenas más conocidas de La Odisea.
"Nunca tuve un perro cuando era niño y tampoco dejamos que nuestros hijos tuvieran uno mientras crecían. Cuando se fueron a la universidad, adoptamos uno", comentó.

A partir de esa experiencia, Nolan aseguró que comenzó a ver con otros ojos la historia de Argos, el perro que espera durante años el regreso de su dueño.
Incluso bromeó con que esa fue una de las razones que lo llevaron a realizar la película.
"Decidí hacer La Odisea porque es la historia de perros por excelencia".
Su comentario rápidamente se volvió viral. Sin embargo, el director no quiso decir que toda la película exista gracias a Argos, sino que ese personaje adquirió un significado especial para él después de convivir con su propia mascota.
¿Quién es Argos en La Odisea?
Argos aparece al inicio del poema como el perro de Odiseo. Cuando su amo parte a la Guerra de Troya, el animal permanece en Ítaca esperando su regreso.
Pasan 20 años antes de que Odiseo vuelva a casa. Para proteger su identidad, regresa disfrazado de mendigo, por lo que nadie logra reconocerlo. La excepción es Argos.
Aunque ya es un perro viejo y vive en el abandono, identifica de inmediato a su dueño. Después de verlo una última vez, muere, en una escena que con el paso del tiempo se convirtió en uno de los momentos más recordados del poema de Homero.