Media Luna Roja confirma que 20 provincias de 31 han sido golpeadas por ataques
La escalada entre Irán, EU e Israel alcanza un nuevo nivel tras confirmarse que más de 20 provincias iraníes han sido impactadas por bombardeos
Ana Álvarez / Agencias
Teherán
El portavoz Mojtaba Jaledi confirmó que los daños no se limitan a puntos estratégicos aislados, sino que abarcan una porción significativa del territorio nacional. Equipos de emergencia fueron desplegados en múltiples zonas para atender a heridos, evaluar infraestructura afectada y coordinar labores de rescate.
Aunque las autoridades iraníes no han detallado el número exacto de víctimas ni el alcance total de los daños materiales, el reconocimiento de que dos tercios del país han sido alcanzados revela la magnitud de los ataques. Las imágenes difundidas por medios estatales muestran columnas de humo y estructuras dañadas en distintas regiones.
En el centro de la escena internacional vuelve a aparecer Donald Trump. El mandatario estadounidense, que en campaña prometió priorizar la paz, ha mantenido una postura inflexible frente a Teherán.
Durante su primer mandato, Trump impulsó la llamada política de “máxima presión”, retirando a Washington del acuerdo nuclear firmado en 2015 y reactivando severas sanciones económicas. Aquella decisión marcó un punto de quiebre en las relaciones bilaterales.
En meses recientes, pese a la reanudación de conversaciones indirectas, el presidente estadounidense reiteró advertencias hacia el liderazgo iraní, especialmente tras la represión de manifestaciones internas. Su gobierno ha sostenido que el programa nuclear iraní representa una amenaza para la estabilidad regional, mientras Teherán insiste en que su desarrollo atómico tiene fines civiles.
Jamenei: resistencia y advertencias de guerra regional
Del lado iraní, el ayatolá Alí Jamenei ha reiterado su histórica postura de confrontación frente a Washington y Tel Aviv. Con más de tres décadas en el poder, el líder supremo mantiene la última palabra en asuntos estratégicos y militares.
Jamenei ha defendido el derecho de Irán a enriquecer uranio como parte de su soberanía nacional y ha rechazado lo que considera presiones externas ilegítimas. En declaraciones recientes, advirtió que cualquier escalada podría transformarse en un conflicto regional de mayor alcance.
Además, recordó que las capacidades militares iraníes incluyen la posibilidad de responder en el Golfo, donde Estados Unidos mantiene presencia naval permanente. Sus palabras elevan el riesgo de que el enfrentamiento trascienda fronteras y arrastre a otros actores.