Dinero

Mercancía china gana terreno a los artesanos; también sacude a productores

Sintéticos importados y plagiados desplazan bordados tradicionales y calzado mexicano, colapsando los ingresos de pequeñas comunidades y empresas

Dom, 18 Octubre 2026

Staff

Mercancía china gana terreno a los artesanos; también sacude a productores

Ciudad de México

La invasión de productos importados a bajo costo y réplicas sintéticas impacta severamente al campo y al sector artesanal mexicano, desplazando a productores locales e invisibilizando saberes milenarios. 

Pese a aranceles de 35%, la entrada de calzado chino persiste mediante el contrabando por debilidades aduaneras, lo que llevó a la pérdida de 20 mil empleos en Guanajuato antes de lograr una ligera estabilización.

En la artesanía, prendas sintéticas industriales chinas de menos de 150 pesos compiten deslealmente con bordados a mano de la Huasteca, Oaxaca, Chiapas o Puebla de más de mil pesos.

El “despojo” se extiende a recuerdos turísticos y adornos tradicionales, sumado a la apropiación cultural de firmas globales como Isabel Marant, Shein y Adidas.

Asimismo, en Guanajuato, tiendas que vendían clones de marcas como Nike o Mattel reabrieron tras reparar el daño tras ser clausuradas por la FGR. En Moroleón, 70% de los comerciantes ya vende textil oriental, e incluso el jersey del equipo León se maquila en China por la marca Charly, motivo por el cual el diputado Miguel Ángel Salim Alle propondrá un punto de acuerdo para obligar a la Liga MX a fabricar sus uniformes en el país.

El problema escala al sector agroalimentario con la importación desleal de miel, chiles secos y canela tipo cassia desde Asia.

Esta variedad compite con la ceylán veracruzana de Papantla y Zozocolco, y representa un riesgo para la salud por sus altos niveles de cumarina, compuesto ligado a daños hepáticos y renales.

Sin estructuras corporativas para demandas antidumping, artesanos y pequeños agricultores enfrentan un colapso en sus ingresos y el riesgo directo de perder su patrimonio cultural.

Mercancía china arrasa con lo hecho en México; invasión asiática

Pese a los aranceles, el contrabando persiste y deja sin sustento a artesanos, agricultores y fabricantes.

En los pasillos de los mercados artesanales y en las bodegas del campo mexicano, el reclamo ya no sólo proviene de la gran industria del acero o del calzado.

Pequeños productores, artesanos y agricultores enfrentan una silenciosa pero severa embestida: la invasión de réplicas sintéticas industriales y productos agroalimentarios importados a precios que no cubren ni el costo de producción local.

Lo que en las tiendas departamentales se presenta como una “opción económica”, en las comunidades productoras del país se traduce en la pérdida de empleos, el abandono de parcelas y la lenta extinción de saberes milenarios.

Aunque organizaciones indígenas y cámaras de comercio han alzado la voz para denunciar una y otra vez la invasión de artículos asiáticos en el mercado mexicano, a precios más bajos, el problema persiste y pese al anuncio de las restricciones a través de aranceles, la comercialización de productos continúa.

La manufactura tampoco se escapa. En Guanajuato, principal polo calzadero del país, el sector perdió 20 mil empleos antes de registrar una ligera estabilización de 400 plazas recuperadas en enero y 30 más en febrero, según la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG). 

Su presidente, Juan Carlos Cashat Usabiaga, aclaró que no se puede hablar de una recuperación, sino de una estabilización.

El sector artesanal 
El principal desafío del sector artesanal radica en la piratería industrial y la suplantación de procesos tradicionales por elaboraciones sintéticas a gran escala.

Las bordadoras a mano y los telares de cintura son poco a poco sustituidas por réplicas impresas en telas sintéticas o elaboradas con bordado industrial a máquina que simulan los icónicos patrones de la Huasteca, Oaxaca, Chiapas o Puebla.

Mientras que una prenda hecha a mano puede requerir semanas o meses de trabajo detallado y ser vendida en el mercado en más de mil pesos, por el diseño y la elaboración, la versión industrial china se comercializa por menos de 150 pesos en plataformas o comercios informales.

El “talento pirata” asiático ha incursionado en diferentes productos e incluso en los recuerdos turísticos, ya que, en los principales destinos y plazas públicas del país, una amplia oferta de souvenirs, como figuras de resina, llaveros, réplicas de cerámica o madera, no proviene de manos mexicanas, sino de contenedores procedentes de Asia a los que únicamente les imprimen el nombre del municipio o destino.

Y es que la elaboración de artesanías tradicionales para celebraciones emblemáticas, como las esferas de vidrio soplado de Chignahuapan y Tlalpujahua, la imaginería religiosa o los ornamentos del Día de Muertos y Fiestas Patrias, ha sido fuertemente desplazada por productos plásticos de bajo costo.

Los comerciantes y artesanos ya comenzaron a “acusar golpe” porque ha bajado el consumo de sus productos. 

En las pasadas fiestas patrias, las banderitas, matracas, trompetas de plástico, entre otros productos, llegaron a la venta callejera por otra vía. 

Los precios fueron diferentes y mientras un producto mexicano costaba 50 pesos, los artículos importados llegaban a costar hasta 20 pesos menos.


En el caso de los artículos para la temporada de Día de Muertos (que también se combinan con el festejo del Halloween) ya están inundando las tiendas que ofrecen productos chinos, aunque las veladoras no son de cera, son de plástico y con focos de colores. 

A esto se suma que el papel picado importado también desplaza al elaborado por manos mexicanas.

El despojo no es exclusivo de la maquila asiática. En Oaxaca, la diseñadora francesa Isabel Marant vendió como diseño de autor el patrón de la blusa de Santa María Tlahuitoltepec, la plataforma Shein ofertó estampados clonados de los bordados de Juchitán de Zaragoza y Adidas frenó la venta de su modelo Oaxaca Slip On tras la denuncia de artesanos de Villa Hidalgo Yalálag.

Este fenómeno no solo destruye el sustento económico de familias artesanas, sino que provoca el desinterés de las nuevas generaciones por aprender el oficio, poniendo en riesgo el patrimonio cultural inmaterial.

El contrabando 
Para el diputado federal Miguel Ángel Salim Alle, presidente de la Comisión de Economía, las importaciones de calzado chino no han bajado pese al arancel de 35%, señal de que hay contrabando. 

"No hay arancel que aguante el contrabando”, sostuvo, y señaló a las aduanas como el punto débil.
En el ámbito agroalimentario, la problemática no proviene únicamente de la importación de productos frescos, sino de la entrada masiva de especias, concentrados e insumos procesados que subvalúan el trabajo de los productores nacionales y entran al mercado sin los controles de calidad adecuados.

Un caso representativo ocurre con especias de consumo cotidiano como la canela. 

Comerciantes y productores locales alertan sobre cómo la canela importada de origen asiático (conocida como canela cassia) compite de manera desleal frente a la variedad ceylán, producida en campos veracruzanos de municipios como Zozocolco de Hidalgo, Coxquihui y la zona serrana de Papantla.

La gente no la identifica y se le hace caro de repente, pero aquella ni huele ni sabe... La de aquí tiene muy buen olor y muy buen sabor. La traemos directa de la persona que la cosecha allá en la zona de Papantla”, explica a Excélsior un comerciante en los portales del centro histórico.


A la diferencia en aroma y sabor se suma un factor de riesgo para la salud: la canela tipo cassia contiene elevados niveles de cumarina —un compuesto que, de acuerdo con investigaciones, consumido en exceso o a largo plazo, puede provocar daños en el hígado y los riñones—, a diferencia de la variedad ceylán, recomendada por médicos e higienistas para pacientes con padecimientos como la diabetes. 

Sin embargo, el menor precio del producto importado desplaza a la cosecha nacional.

Este escenario se repite en cultivos como el ajo, los chiles secos y la miel, donde la proliferación de jarabes e insumos importados a precios artificialmente bajos colapsa los precios pagados al agricultor mexicano.

A diferencia de los grandes conglomerados industriales, el pequeño productor agrícola y el artesano carecen de estructuras corporativas para interponer complejas demandas antidumping ante la Secretaría de Economía.

Marcas globales también copian a Oaxaca
Existe la noción extendida de que el plagio del patrimonio artesanal oaxaqueño proviene casi de forma exclusiva de la maquila asiática o del mercado de imitaciones a bajo costo. 

Sin embargo, la apropiación cultural y el extractivismo textil transitan por toda la cadena del consumo global: desde las plataformas de fast fashion en China hasta las marcas deportivas y pasarelas de alta costura en Europa y Estados Unidos.


Frente a la clonación masiva, artesanas zapotecas del Istmo de Tehuantepec han señalado la enorme asimetría que implica el mercado digital.

Nuestros bordados hechos a mano pueden tardar hasta ocho meses de trabajo. Exigimos respeto; una prenda tradicional no se elabora en serie ni en un par de horas, es la expresión viva de nuestra historia y nuestra cosmovisión”, aseguraron.
Aunque la denuncia comunitaria obligó a la marca alemana Adidas a frenar la comercialización del modelo Oaxaca Slip On y ofrecer disculpas, la voz de la comunidad situó la discusión en el terreno de la supervivencia económica. 

“La huarachería no sólo es un oficio, es un patrimonio que simboliza identidad y herencia viva. Yalálag vive de sus artesanías y de esto se sostiene día a día cada hogar de nuestra comunidad”, advirtieron autoridades y artesanos al exigir el cese de la mercantilización de su legado ancestral.

Para el director del Museo Estatal de Arte Popular de Oaxaca (MEAPO) y maestro artesano, Carlomagno Pedro Martínez, la recurrencia de estos casos evidencia cómo la industria internacional busca mercantilizar la memoria colectiva despojándola de sus creadores. 

“Las corporaciones ven un nicho de mercado donde las comunidades ven su historia. La producción industrial despoja a las piezas de su valor identitario, generando una competencia desleal que vulnera la dignidad y el sustento de las familias artesanas”, afirmó a Excélsior. 

A pesar de que México cuenta con la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos Indígenas, las acciones suelen limitarse a extrañamientos o disculpas mediáticas. 

Los casos de Tlahuitoltepec, Juchitán y Yalálag evidencian que, sin importar si la corporación es asiática, europea o norteamericana, la prioridad legislativa radica en consolidar mecanismos jurídicos internacionales que obliguen al reconocimiento de la autoría comunitaria y a la retribución económica justa.

Del calzado al jersey futbolero
Calzado, chamarras, mochilas, carteras, cinturones, bolsos, juguetes, perfumes y hasta el jersey futbolero del León, ya son hechos en China, desplazando así a empresas locales que sí ofrecen calidad probada.

En la zona centro de la capital guanajuatense, gran parte de los comercios establecidos ya venden mercancía de origen chino, incluso existen grandes tiendas que solamente venden productos orientales. 

En Celaya, Irapuato, Silao, Moroleón, San Miguel de Allende y en Guanajuato Capital, puede apreciarse el mismo fenómeno económico, toda vez que se trata de mercancía mucho más barata que la convencional.

En Moroleón, municipio productor de textiles, hasta 70% de los comerciantes ya incluyen prendas de origen chino e indio en sus catálogos.

Es un problema para nosotros, porque es competencia desleal. Si yo te vendo una camisa hecha aquí mismo, a 150 pesos, los chinos te la venden a 80 o a menos", comentó a este medio Daniel Zamudio, comerciante de ropa en el centro de Moroleón.
El subempleo es otro problema que se gesta con el contrabando. En Irapuato los tianguis y las tiendas de la zona centro también ofrecen mercancías chinas, incluso perfumes y cosméticos.

Jaqueline tiene una hija y es madre soltera. Carece de empleo y además perdió 70% de la movilidad de su brazo derecho luego de sufrir un accidente. 

La irapuatense vende labiales, sombras, rubores y cremas, con lo que puede ganar en promedio hasta mil pesos diarios.

"Pues yo le busco. Consigo producto con un proveedor que conozco, y vendo en los mercaditos de pulgas, en los tianguis y hasta por Facebook. Y con eso salgo adelante”, afirma.

Y aunque Jaqueline sabe que la calidad de los productos chinos que vende es cuestionable, es a lo que cientos de personas pueden acceder por su precio.

De León, pero se maquila en China 
Hace apenas unos años la empresa Pirma, que fabricaba el uniforme del León, de la Liga Mx, lo hacía en Guanajuato. Hoy, la empresa Charly maquila la prenda verde esmeralda en China.

El jersey cuesta mil 700 pesos a pesar del origen de su fabricación.

A esto, el presidente de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, el leonés Miguel Ángel Salim Alle, llamó a la Liga MX a que sus equipos cuenten con uniformes hechos en México.

Recomiendo que el producto lo elaboren en México, porque hay muchos que los hacen en China. Yo creo que es una obligación moral que los uniformes de los equipos sean fabricados en México y no en China para apoyar el Plan México, el mercado interno, ahora con la renegociación del Tratado de Libre Comercio. Es una cuestión de congruencia".
El diputado federal panista ya analiza subir la moción como punto de acuerdo en la Cámara de Diputados.

Como dato adicional, New Era fabrica en Guatemala el jersey de los Bravos de León, en el béisbol. 

Reabren tiendas clausuradas 
Luego de que agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) las clausuraran, nueve tiendas con mercancía falsificada volvieron a abrir. 

Siete de los establecimientos se localizan en León y los otros dos, en la Ciudad de Guanajuato.

Los productos provenientes de China simulaban marcas establecidas por su calidad y publicidad, y si el producto original, por ejemplo, costaba mil pesos, el simulado era vendido hasta en 100 pesos. 

*   Lourdes López, Andrés Guardiola, Patricia Briseño