Integrantes del Comité Comunitario del Festival del Huapango Arribeño y de la Cultura de la Sierra Gorda presentaron el cartel de actividades que se realizarán del 29 de Diciembre al 1 de Enero en Xichú, en el noreste de Guanajuato.
Para lo cual realizaron una rueda de prensa en la capital del estado donde resaltaron que este año se cumple la vigésima cuarta edición, donde Eliazar Velázquez resaltó el carácter ciudadano en la organización realizando diversas actividades como bailes, rifas, donativos de migrantes, e incluso algunos apoyos de personas inmersas en el ámbito cultural.
Es por ello que se ha logrado una autonomía donde se busca preservar una calidad artística, el cual surgió como un homenaje a los viejos huapangueros y evolucionó para incorporar varias de las manifestaciones de la cultura local. Para ello, fue vital el impulso del poeta Guillermo Velázquez, de los Leones de la Sierra de Xichú, iniciando con talleres para los nuevos huapangueros.
A continuación, Vincent Velázquez adelantó que en el festival se rendirá homenaje a Leopoldo “Polo” Estrada, mojiganguero del Valle del Maíz (San Miguel de Allende), y Cándido Martínez, poeta potosino, ambos recientemente fallecidos.
Mencionó las actividades que se efectuarán inician el 29 con algunos pregones por las calles principales de la localidad. Ese mismo día, en el escenario de la plaza principal se presentan el ballet folclórico Folklamist y Sebastián Jiménez y los Andariegos de la Sierra.
El día 30 se inicia con talleres artísticos de realización de muñecas de trapo, máscaras, instrumentos prehispánicos, elaboración de libros, pintura, flores de papel y ajedrez. Por la noche se realiza la recepción de la danza conchera de Corralillos, Victoria, y los mayordomos y concheros del Valle del Maíz. Posteriormente inicia el programa artístico el grupo catalán Ballades d’Advent, se presentan los trovadores repentistas internacionales. De Islas Canarias; Yeray Rodríguez, Tania Gil, Domingo Rodríguez “El Colorado”, Julia Rodríguez, Pedro Manuel Afonso y Fernando García; de Cuba, Emiliano Sardiñas; de Puerto Rico, Roberto Silva, Omar Santiago, Fabiola Méndez y Carlos Martínez; y de Argentina, David Tokar. Al finalizar se realiza la ceremonia de velación en la ofrenda.
El 31 se inicia por la mañana visitando el panteón, donde se homenajea a trovadores, músicos, bailadores y personajes importantes de la tradición huapanguera y cultural.
Al mediodía se realiza un foro donde participan los trovadores homenajeados y se presentará el libro la “Décima del encanto” del trovador puertorriqueño Omar Santiago y se reflexionará sobre la 40 edición del festival.
A las dos de la tarde la danza conchera de Corralillos y las mojigangas del Valle del Maíz estarán en la plaza principal.
A las siete de la noche se hace el arribo a la plaza dando inicio al programa especial donde participan lo trovadores y repentistas internacionales. A las once y cuarto se realiza el homenaje a los trovadores Gabino Landaverde y Jesús Martínez. Al concluir se hace el informe financiero.
La topada con Guillermo
Al ser una edición muy especial, a las cero horas del 01 de enero inicia la tradicional topada huapanguera, donde el poeta Guillermo Velázquez, acompañado de Descendencia López, se enfrenta a poeta Tobías Hernández, acompañado de los músicos Guilebaldo Díaz, Alex Montaño y Valentín Gil.
Así, hasta la once de la mañana (o más tarde) se escuchará el zapateo y se verá el ritmo de ascenso y descenso de los bailadores en la plaza… incluso se prevé que antes de concluir la fiesta, a los tarangos huapangueros se suban algunos de los poetas y trovadores internacionales, en una especie de topada entre géneros.
Sobre el festival, Guillermo Velázquez declamó:
“Todo comenzó queriendo
darles cariño y honores
a los viejos trovadores
que en desamparo tremendo
a su ocaso iban cayendo
inermes ya y sin fulgores
junto con los sinsabores
que llegan con la vejez.
Y 40 años después
es un orgullo señores
que estén en el festival
cinco grandes trovadores
de categoría mundial.”
Consideró como natural el vincularse con otros trovadores de varios países que improvisan a palabra viva, y aunque se desconocían entre sí, a finales de los años ochentas se comenzaron a unirse, siendo Xichú un espacio donde ahora se conjuntarán.
“El festival de Xichú es otra manera y otra expresión de preservar, de acendrar y de defender a capa y espada una tradición como esta de que estamos hablando”, aseveró.
Esto último se debe a que incluso el mismo festival ha enfrentado varios obstáculos que ha tenido que superar.
Destacó que los artistas internaciones vienen al festival sin cobrar, sino como muestra de solidaridad con la tradición, por lo que se consiguieron algunos apoyo para sus pasajes, o donde, incluso, algunos de ellos subsanaron sus propios costos de traslado.
El poeta xichulense concluyó:
“Nuestra fiesta ya es a estas alturas
un enclave ganado, un bastión,
del huapango arribeño y del son
para generaciones futuras
y es también por sus varias texturas
colectivo remanso vital
en que sones, poesía decimal
y jarabes de hermoso floreo
se convierten en un jubileo,
40 años ya de festival
son de suyo tesoro que cuenta
y hoy zarpamos rumbo a los 50
con enjundia y entrega total


