Aporta España recursos extras para controlar brote de hantavirus
España coordina la evacuación del crucero MV Hondius frente a Tenerife mientras la OMS mantiene vigilancia internacional por el brote de hantavirus; el crucero atracará este domingo
AFP / Reuters
Madrid
La llegada del barco a Canarias provocó tensión política, social y sindical. Ante el rechazo a permitir el atraque directo en el puerto principal de Tenerife, las autoridades españolas optaron por un operativo excepcional: mantener el crucero fondeado en aguas exteriores.
El gobierno regional confirmó que la embarcación no atracará en el muelle y permanecerá frente a la costa mientras se realizan traslados controlados de pasajeros y tripulación mediante lanchas auxiliares o una nave nodriza.
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Además, se estableció una zona de exclusión marítima alrededor del buque para impedir el acercamiento de embarcaciones civiles durante las evaluaciones médicas y las labores de bioseguridad.
Repatriación de pasajeros de 22 países
La evacuación de los pasajeros se convirtió en el principal desafío diplomático de la crisis. España negocia con al menos 22 países las condiciones para permitir el retorno de sus ciudadanos, ya que varias naciones exigen garantías sanitarias especiales antes de autorizar el ingreso de posibles contactos del virus.
Debido a que el MV Hondius navega bajo bandera neerlandesa, Países Bajos asumiría la responsabilidad legal en caso de que fracasen las negociaciones multilaterales, según explicó Virginia Barcones, directora general de Protección Civil y Emergencias.
Las autoridades también analizan la creación de “corredores sanitarios” mediante vuelos chárter especiales para evitar que los pasajeros utilicen terminales comerciales convencionales y reducir el riesgo de exposición.
El Ministerio de Sanidad español, encabezado técnicamente por el director general de Salud Pública, Pedro Gullón, enfrenta múltiples incertidumbres debido al comportamiento del hantavirus.
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Uno de los principales problemas es el periodo de incubación de la cepa Andes, que puede extenderse hasta seis semanas, lo que complica definir la duración de las cuarentenas y el seguimiento epidemiológico.
Sanidad prepara además un informe técnico-jurídico para determinar las condiciones de aislamiento que deberán cumplir los 14 españoles que serán trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid.