Astronautas chinos regresan a la Tierra tras misión de 210 días en la estación Tiangong
Los astronautas de Shenzhou-21 volvieron sanos y salvos tras una misión clave para el programa espacial chino
AFP
Beijing
La cápsula de retorno aterrizó este viernes en el campo de Dongfeng, en la región de Mongolia Interior, poniendo fin a una estancia de 210 días en órbita de la tripulación de la misión Shenzhou-21, integrada por Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang.
Tras la apertura de la escotilla, equipos médicos confirmaron que los tres astronautas se encontraban en buen estado de salud después de permanecer casi siete meses en el espacio.
La misión no habría sido posible sin el cuidado y el apoyo de nuestras familias y compañeros, así como el respaldo de quienes participaron en este proyecto”, expresó Zhang Lu tras abandonar la cápsula.
El regreso estuvo marcado por una circunstancia poco habitual. Los astronautas no volvieron a bordo de la nave con la que despegaron originalmente, ya que la cápsula asignada a la misión quedó inhabilitada para un descenso seguro tras detectarse microfisuras en una de sus ventanas, presuntamente provocadas por el impacto de basura espacial.
Ante esta situación, China lanzó de emergencia otra nave para garantizar el retorno seguro de la tripulación, mientras la estación Tiangong continuó operando sin contratiempos.
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Durante los 210 días que permanecieron en órbita, los astronautas desarrollaron una intensa agenda científica enfocada en investigaciones sobre biología espacial, comportamiento del cuerpo humano en microgravedad y estudios de física avanzada.
Además, realizaron tres caminatas espaciales para tareas de mantenimiento y actualización de sistemas de la estación.
Uno de los mayores logros individuales correspondió al comandante Zhang Lu, quien acumuló siete caminatas espaciales a lo largo de su carrera, convirtiéndose en el astronauta chino con más actividades extravehiculares registradas hasta la fecha.
La misión también permitió transferir suministros, procesar experimentos científicos y preparar la llegada de la nueva tripulación de relevo, que permanece actualmente en la estación orbital.
Espero que la industria aeroespacial china continúe prosperando y que cada misión tenga éxito y sea segura”, declaró Zhang Lu.
La estación Tiangong, cuyo nombre significa “Palacio Celestial”, representa uno de los proyectos estratégicos más importantes para Pekín. Diseñada para operar durante al menos una década, la plataforma espacial se ha convertido en el principal laboratorio orbital de China y podría adquirir una relevancia aún mayor cuando concluya la operación de la Estación Espacial Internacional hacia el final de esta década.