De última, el Barça arrebata la victoria al Atleti
Y el Real Madrid perdió ante el Mallorca, lo cual acerca al Barcelona al campeonato de LaLiga
Bernardo Ferreira / Agencias
04 de Abril de 2026
Madrid

El plan resistía. El Atlético de Madrid había sostenido el partido desde el orden, incluso con uno menos, hasta que un detalle cambió todo. Al minuto 87, un mal rechace de Juan Musso terminó en el pecho de Robert Lewandowski, quien no perdonó. El Barcelona se llevó el partido por 1 a 2.

 

En medio de ese desenlace, la noche también dejó un buen sabor de boca  con la actuación de  Obed Vargas como titular en un escenario de máxima exigencia. Diego Simeone sorprendió al incluirlo desde el arranque, y el mexicano respondió con un partido completo, sobrio, de funciones claras. 

 

El encuentro se cerró desde temprano. Pocas acciones de peligro, ritmo contenido y dos equipos más preocupados por no desordenarse hasta que en el minuto 38 Giuliano Simeone  remató con la derecha desde el centro del área para abrir el marcador. 

La grada en el Metropolitano aún se encontraba celebrando la anotación de Giuliano cuando Marcus Rashford empató con un zurdazo.

El punto de quiebre llegó al 51, cuando el Atlético se quedó con 10 hombres tras la expulsión de Nico González.

A partir de ahí, el guion fue uno solo. Resistir.

El Atlético se replegó, compactó líneas y convirtió cada posesión del Barcelona en una prueba de paciencia. Vargas fue parte central de ese entramado. Ubicado en el mediocampo, ofreció equilibrio, lectura y una distribución limpia en momentos donde el balón quemaba. El aplauso que explicó su partido.

Sin estridencias, Vargas fue construyendo una actuación consistente. Atento en las coberturas, preciso en las vigilancias y siempre disponible como salida. Su trabajo sin balón sostuvo al equipo en los momentos de mayor presión.

Al minuto 70 llegó la jugada que resumió su noche. Marcus Rashford intentó desbordar por el sector derecho, pero el mexicano cerró con una barrida exacta. La grada del Estadio Metropolitano respondió con un aplauso prolongado.

Fue el reconocimiento a un partido que no buscó reflectores, pero que los encontró. El error que cambió todo

Cuando el empate parecía sellado, apareció el detalle. Musso no logró controlar un balón dentro del área y dejó el rebote al pecho de Lewandowski quien firmó el triunfo con el olfato goleador de un hombre nacido para el gol.

El delantero polaco llegó a 12 anotaciones en la temporada, confirmando su peso en momentos decisivos.

El Atlético no tuvo margen de reacción. El desgaste de jugar con uno menos y el golpe anímico del gol tardío cerraron cualquier posibilidad. Impacto en la tabla

El resultado permite al Barcelona consolidarse en la cima con 76 puntos, ampliando su ventaja en la clasificación. El Atlético, por su parte, se queda con 53 unidades, manteniéndose en zona alta pero dejando escapar un punto que parecía asegurado. 

Para Vargas, el partido deja algo más que el resultado. Jugó los 90 minutos, respondió en un contexto adverso y se integró a la lógica competitiva de un equipo que exige disciplina táctica.

No cambió el marcador. Pero sí dejó claro que puede sostener un partido de este nivel.

El desenlace fue otro. El gol fue otro. Pero en medio de la derrota, su actuación no pasó desapercibida. 


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