Puedes comenzar con la bebida clásica del pueblo mongol, con base en grasa caliente de cerdo. Continuar con bocadillos de yak, lengua de ternera y algunas jugosas láminas de caballo. Pocas harinas y definitivamente son escasos los vegetales ni como guarnición. El pescado o los mariscos no están incluidos en la dieta común de la zona.
La oferta culinaria en Mongolia y las regiones fronterizas con Rusia y China es tan agreste como su clima, y tan antigua como la misma humanidad que las habita.
Comida alta en grasas animales, que dota de energía a quienes viven temperaturas de hasta 60 grados bajo cero.
Los viajeros pueden toparse con este tipo de alimentos no solamente en aldeas o ciudades de Mongolia como la capital Ulán Bator, Jarjorin, Darjan o Erdenet, pero también en Rusia, la Siberia del sureste, como en Irkutsk, Chitá o Kiajta; o bien, en China, en poblaciones como Hulun Buir, o Xilin Gol, en la Mongolia Interior.
Entre los platillos más sobresalientes se encuentra el tradicional suutei tsai, la sopa khorkhog, y diferentes presentaciones de carnes, como la de cerdo, vaca, cordero, caballo o incluso de yak, que es común en aquella zona de estepas.
Aquí te recomendamos algunos exponentes de la gastronomía de aquellos pueblos nómadas.
Suutei tsai, la sopa de grasa
El suutei tsai es un brebaje caliente y grasoso. Conocido también como el té salado de Mongolia tiene variaciones no solamente de acuerdo con la región de Mongolia o de Rusia en donde se consuma, sino que también cambia con los ingredientes que se encuentren a la mano.
Normalmente tiene base en agua, leche, hojas de té verde y sal. Algunas recetas pueden variar sus ingredientes, y en vez de té verde, puede usarse té negro. Pero otras recetas incluso incluyen mantequilla o grasa caliente de vaca, yak o cerdo.
Y es que en estos puntos del planeta el frío es inclemente, y ancestralmente, los humanos habían estado obligados a consumir grasa animal.
Bangtan, la sopa espesa
El bangtan es una sopa de cordero, cuya particularidad está en el espesor de su grasa. Si se llega a enfriar, el problema es que puede sentirse gelatinosa. La carne termina siendo tan suave como la de una barbacoa mexicana, o la del meshwi en alguna de las naciones del Magreb.
Buuzes, el símbolo de la comida mongola
Los buuzes son lo que el wonton a oriente, o los ravioles en Italia. Un buuz es un pan cocido al vapor relleno prácticamente con cualquier ingrediente.
Los buuzes pueden rellenarse con carne en picadillo de cordero, vaca, caballo, cerdo o yak. Algunas recetas incluyen verduras o queso, pero algunas otras comunidades o familias, hacen los buuzes rellenos de menudencias, es decir, sobras o vísceras.
En algunas partes de la región los buuzes suelen freírse, sobre todo en aquellas que son más cercanas a China.
Khorkhog para las fiestas
El khorkhog es una sopa que tradicionalmente se calienta con piedras calientes, buscando perpetuar la tradición nómada.
Se trata de un caldo hecho en una olla con carne de cordero, o a veces se hace con cabra, y suele servirse para realizar algún festejo. La carne queda sumamente suave con este proceso de cocción.
Buhler importado de Buriatia
Aunque es un platillo importado de Buriatia, la región que contiene al Lago Baikal de la Siberia rusa, el buhler es una sopa de cordero, grasosa, ideal para consumir con temperaturas congelantes.
Este caldo suele incluir papas, cebollines o algunos otros vegetales en algunos casos.
Aperitivos
En la región que hace colindar Rusia, China y Mongolia, como en muchas otras partes del mundo, existen los aperitivos.
Aquí la gente consume láminas delgadas de lengua, sea de caballo, yak, cordero o vaca, así como morcilla, hígado o corazón, entre otras partes. Porque es importante consumir todo el cuerpo del animal sacrificado, ante la escasez y aridez.



